Ir al contenido principal

21 de Agosto de 2008

(Esta entrada la escribí hace ocho años. Para ser honesta no recuerdo a quién se la dediqué, pero ahora que estoy pasando algo similar, he decidido publicarla finalmente. No cambié ni un punto en este escrito, decidí dejarlo exactamente como lo escribí, para que no perdiera la esencia original.)




Ni el tiempo ni la distancia podrán hacer que te olvide...

mis manos necesitan tocar tu piel y mis cabellos necesitan ser acariciados por el viento que despides...

¿Cómo manejar esta situación? ¿Podré alguna vez verte de la misma manera en que antes te veía? porque ahora que no te veo y te deseo cerca, mi cabeza estalla de ansias por estar a tu lado,

por adivinar qué es lo que piensas, qué es lo que cruza por tu mente, qué es lo que te rodea...


Te quiero, ya lo había dicho antes, pero creo que la necesidad inmensa de comprenderlo y analizarlo se ha vuelto mayor con el tiempo...


Gracias... por estar aquí, por darme la oportunidad de mostrarme a ti como soy, por ser la que no he sido durante miles de años atrás, por no tener miedo de mí y, finalmente en mi lista actual, por estar a mi lado sin estar.


Nunca podré decirte exactamente lo que siento, porque es algo más abstracto que claro, más complicado que sencillo, más confuso que establecido...


Y, en este momento, dejada llevar por el contorno de mis pensamientos y la rapidez de mis dedos, en otro lugar, lejos de ti, siendo castigada por la noche que me abraza y la lluvia incesante que cae, me voy, de la misma manera, como el viento, elevándome en mis mismos pensamientos y en mis propias palabras.

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Que hermoso💗
Unknown ha dicho que…
Que hermoso💗
☆ Rosalina ☆ ha dicho que…
¡Muchas Gracias por venir a leerme, Cecilia! <3 :D

Entradas populares de este blog

El regalo que me hizo realmente feliz en Navidad

Habíamos conversado en línea sobre las cosas que nos gustan y, por supuesto, yo le mencioné que soy amante del té. Cualquier tipo: menta, yerbabuena, té blanco, yerba mate, limón, manzanilla, etc. Pasaron varios días y llegó el día de vernos. Lo primero que hizo cuando tuvo oportunidad, fue entregarme un pequeño paquete, envuelto con un papel azul marino que tenía un diseño de "Merry Christmas" con letras cursivas blancas. Yo le agradecí mucho el detalle, pero no lo abrí. "¿Te imaginas lo que hay ahí dentro?", me preguntó. Le dije que no tenía idea y agité el regalo. Dentro de la caja se escuchaban como diminutos granos de arena. "¡¿Qué es?!", pensé al no imaginarme nada en particular. "¿Puedo abrirlo?", le pregunté. "Adelante", me animó. Cuando estaba a punto de rasgar la envoltura, me di cuenta que estaba envuelto por sus propias manos y automáticamente, el regalo adquirió aún mayor valor. Lo abrí y tardé varios segundos en darme ...

Aún no es demasiado tarde

En ocasiones me enfrento a situaciones que me gustaría evitar. Me molesta tener que decidir y quiero esconderme debajo de la mesa esperando que todo acabe rápido para mí. Pero es obvio que estoy viva, y mientras viva debo tomar decisiones cruciales, decisiones que van a llevarme a algún lugar. Bueno o malo, pero me llevan, no importa cuánto tiempo lo posponga o cuanto intente ecitarlo, el momento crucial llega y devo actuar. A veces me gustaría ser una niña de muevo. Regresar a esa edad en la que permitía que mis papás hicieran las cosas difíciles por mí, cuando no tenía que fijarme en el camino porque confiaba en que llegaríamos, mis papás lo sabían todo. Pero ahora que he crecido sé que no lo sabían todo. Ahora entiendo que ellos también se equivocaban y también perdían el rumbo, pero si algo admiro de ellos, es que siempre se levantaron. Siempre se enmendaron y siempre continuaron intentando hacer las cosas bien. No importa cuán difícil haya sido la decisión, se vieron obligados a...

Insomnio

Mi insomnio me recuerda que es muy difícil cumplir una promesa. Y más difícil es cumplir dos. Sé que mañana me arrepentiré de no haber cumplido la primera, pero quizá de la segunda no. Así es esto: En ocasiones hay que sacrificar una cosa por otra y otras veces, mejor no arriesgarse.