Hace muchísimo tiempo, dije que había comenzado a escribir una novela, pues déjenme decirles que fracasé. La comencé, pero fui incapaz de terminarla, no tenía una idea cara de qué era lo que deseaba escribir y todo se fue al olvido.
Sin embargo, como dicen muchas fuentes, "de lo errores se aprende" y eso fue lo que me ocurrió a mí. Aprendí que escribir un libro no es fácil, mucho menos si éste es una novela; aprendí que debía ser más constante en mi trabajo y que tenía que proponerme una meta de tiempo para concluirlo.
Y heme aquí... cinco años después, al fin puedo decirles que fui capaz de ponerme a escribir una novela. Hace unos momentos finalicé el capítulo #29 y eso me pone muy feliz.
Ser escritor es algo que a veces llevas en la sangre, como en mi caso, pero incluso un escritor, para trabajar en una obra literaria, necesita un poco de luz, experiencia, madurez. Su amor por las letras debe ser tan grande, que no quiera que pase un año más sin que las personas lean lo que alguna vez estuvo en su mente y que hoy se plasma en unas cuantas hojas de papel. Y llegar a este punto, no es nada fácil.
Mi novela tendrá alrededor de cincuenta capítulos –aún no lo decido exactamente–, así que ya he rebasado la mitad de ellos y eso me mantiene perseverante, contenta y sobre todo muy enfocada.
Sé que en realidad estaban esperando una especie de spoiler sobre lo que habla mi novela, pero como aún no termino la obra, no la he registrado y por lo tanto, requiero tiempo para poder decirles cómo y dónde podrán leerla. Pero sí les puedo decir que hasta este momento llevo escritas 228 cuartillas, 64,001 palabras, 2,335 párrafos y 297, 468 caracteres –sin espacios–. También les diré que será una novela juvenil, de ciencia ficción y romance y que ya tengo el diseño de la portada.
Con todo mi corazón deseo que la lean cuando la termine –será muy pronto– y que me digan si les gusta o no les gusta –espero que sí–. Estoy nerviosa, feliz, ansiosa e impaciente por terminarla ¡YA!, jajaja pero bueno, estas cosas llevan un poco de tiempo.
Sólo quería escribir esta entrada y volveré al trabajo.
¡Los quiero!♥♡♥
Sin embargo, como dicen muchas fuentes, "de lo errores se aprende" y eso fue lo que me ocurrió a mí. Aprendí que escribir un libro no es fácil, mucho menos si éste es una novela; aprendí que debía ser más constante en mi trabajo y que tenía que proponerme una meta de tiempo para concluirlo.
Y heme aquí... cinco años después, al fin puedo decirles que fui capaz de ponerme a escribir una novela. Hace unos momentos finalicé el capítulo #29 y eso me pone muy feliz.
Ser escritor es algo que a veces llevas en la sangre, como en mi caso, pero incluso un escritor, para trabajar en una obra literaria, necesita un poco de luz, experiencia, madurez. Su amor por las letras debe ser tan grande, que no quiera que pase un año más sin que las personas lean lo que alguna vez estuvo en su mente y que hoy se plasma en unas cuantas hojas de papel. Y llegar a este punto, no es nada fácil.
Mi novela tendrá alrededor de cincuenta capítulos –aún no lo decido exactamente–, así que ya he rebasado la mitad de ellos y eso me mantiene perseverante, contenta y sobre todo muy enfocada.
Sé que en realidad estaban esperando una especie de spoiler sobre lo que habla mi novela, pero como aún no termino la obra, no la he registrado y por lo tanto, requiero tiempo para poder decirles cómo y dónde podrán leerla. Pero sí les puedo decir que hasta este momento llevo escritas 228 cuartillas, 64,001 palabras, 2,335 párrafos y 297, 468 caracteres –sin espacios–. También les diré que será una novela juvenil, de ciencia ficción y romance y que ya tengo el diseño de la portada.
Con todo mi corazón deseo que la lean cuando la termine –será muy pronto– y que me digan si les gusta o no les gusta –espero que sí–. Estoy nerviosa, feliz, ansiosa e impaciente por terminarla ¡YA!, jajaja pero bueno, estas cosas llevan un poco de tiempo.
Sólo quería escribir esta entrada y volveré al trabajo.
¡Los quiero!♥♡♥
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