Ir al contenido principal

Crónica de quince minutos

"Pillow talk", de Zayn reproduciéndose en mi Playlist, mientras me acompaño de una infusión de naranja y especias. El día es frío, nublado y con bastante viento. Delicioso.

Tengo los pies helados, continúo escribiendo. Desde hace días tengo un dolor de cuello que empeora al escribir, pero sigo escribiendo.

En mi lista de reproducción aparece "Say something", de A Great Big World. Y me doy cuenta de que, como en la canción, me estoy sintiendo tan pequeña, diminuta. Con sueños grandes y estatura promedio. Me mantengo escribiendo, como si de eso dependiera mi vida, porque en parte así es... nadie ––o casi nadie–– me lee, pero sigo y sigo porque sé que esto me hace feliz, me renueva, en cierta forma también me recrea.

El calor de mi té cruzando mi garganta es el indicador de que estoy viva, que aún sigo aquí y que mi existencia, aunque por ahora pase desapercibida para muchos, significa algo. Mi vida tiene un significado, un propósito.

El reproductor trae a mis oídos "Leaving Blues", de Bombay Bicycle Club. El sonido de la guitarra me relaja, quiero más... y justo cuando es así, un platillo acompaña la dulce voz masculina de la canción. Ahora estoy pensando en la música. Qué invento más maravilloso creó Dios para hacer feliz a la humanidad. Mantente cantando, Rosalina, que la vida es muy corta para pasarla en silencio.

"Three empty words", de Shawn Mendes es la canción en mis auriculares ahora. Me doy cuenta de que nunca había hecho una narración tan larga de lo que estaba sucediendo justo en el momento. Desafortunadamente pienso más rápido de lo que escribo.

Mientras corregía una palabra que había escrito mal, sigo escuchando la voz deliciosa de Shawn: "We're going through the motions...", él canta. Ahora mi pierna se mueve al ritmo de la música y, hasta este instante, había olvidado que mis pies están helados aun usando zapatos y calcetines.

Me deleito en mirar las bellas luces de colores de mi árbol navideño y mientras la canción anuncia su inminente final, advierto que esta es la mejor etapa de mi vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El regalo que me hizo realmente feliz en Navidad

Habíamos conversado en línea sobre las cosas que nos gustan y, por supuesto, yo le mencioné que soy amante del té. Cualquier tipo: menta, yerbabuena, té blanco, yerba mate, limón, manzanilla, etc. Pasaron varios días y llegó el día de vernos. Lo primero que hizo cuando tuvo oportunidad, fue entregarme un pequeño paquete, envuelto con un papel azul marino que tenía un diseño de "Merry Christmas" con letras cursivas blancas. Yo le agradecí mucho el detalle, pero no lo abrí. "¿Te imaginas lo que hay ahí dentro?", me preguntó. Le dije que no tenía idea y agité el regalo. Dentro de la caja se escuchaban como diminutos granos de arena. "¡¿Qué es?!", pensé al no imaginarme nada en particular. "¿Puedo abrirlo?", le pregunté. "Adelante", me animó. Cuando estaba a punto de rasgar la envoltura, me di cuenta que estaba envuelto por sus propias manos y automáticamente, el regalo adquirió aún mayor valor. Lo abrí y tardé varios segundos en darme ...

Aún no es demasiado tarde

En ocasiones me enfrento a situaciones que me gustaría evitar. Me molesta tener que decidir y quiero esconderme debajo de la mesa esperando que todo acabe rápido para mí. Pero es obvio que estoy viva, y mientras viva debo tomar decisiones cruciales, decisiones que van a llevarme a algún lugar. Bueno o malo, pero me llevan, no importa cuánto tiempo lo posponga o cuanto intente ecitarlo, el momento crucial llega y devo actuar. A veces me gustaría ser una niña de muevo. Regresar a esa edad en la que permitía que mis papás hicieran las cosas difíciles por mí, cuando no tenía que fijarme en el camino porque confiaba en que llegaríamos, mis papás lo sabían todo. Pero ahora que he crecido sé que no lo sabían todo. Ahora entiendo que ellos también se equivocaban y también perdían el rumbo, pero si algo admiro de ellos, es que siempre se levantaron. Siempre se enmendaron y siempre continuaron intentando hacer las cosas bien. No importa cuán difícil haya sido la decisión, se vieron obligados a...

☆siи-тiтuLαDoO ((pαRTe 1))☆

Comienzo a escribir esto, sin la oportunidad de pensar qué es lo que estoy haciendo y sin tener ni la más remota idea si quiero que esto sea una novela, un cuento, ensayo o una simple página. Mi nombre es Ángel. No, no soy hombre, soy una chica con nombre que regularmente se usa en varones y a mis dieciocho años de edad, tengo muchas preguntas cruciales sobre la vida. ¿Qué es lo que debe ser? ¿Qué debe NO ser? ¿Amor… enamoramiento? Sociedad, satisfacción personal… ¿Cómo puedo aplicar mis valores cuando la sociedad está manejando otro tipo de realidades, o cuando necesito aclarar mis pensamientos aunque sea por medio de una hoja de papel? Hay un chico: Víctor. Él, a sus dieciocho años, es un ejemplo de hombre ideal: paciente, respetuoso, amable, sincero, comprensivo, leal y fiel, responsable, protector, gracioso y miles de cualidades más… la cuestión es, que desde niña he soñado con él. Cuando yo tenía apenas la hermosa edad infantil de cinco años, veía mucho las caricaturas en la telev...