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Quiero ser una persona lluvia

Estaba a punto de escribir sobre lo que la lluvia tranquila que azota ligeramente mi ventana provoca en mí, pero luego pensé que debían de existir en la red al menos un millón de entradas sobre ese tema. Y aún así quiero escribir sobre ella.

Me provoca dormir plácidamente, o acurrucarme con mi manta favorita mientras bebo un té y leo algo inspirador o mientras escribo lo que viene a mi cabeza.

La lluvia es algo demasiado trivial y ordinario, pero a la vez no. Es un bello proceso que, afortunadamente la mayoría disfruta de verdad y por eso todo mundo escribe, lee, fotografía o canta sobre ella. Es un ciclo que trae vida, que alienta, que inspira...

La lluvia es hermosa. El sonido de las gotas golpeando sobre las diversas superficies que te rodean, el olor de la tierra cuando se anuncia una tormenta, la forma en que colorea y limpia todo lo que toca, la manera en que la lluvia te trae buenos recuerdos, el alivio que nos trae cuando nos refresca el ambiente.

Yo quiero ser una persona lluvia. Quiero tener una voz que las personas recuerden con cariño, quiero tener mi propio delicioso aroma anunciando mi llegada, quiero limpiar y colorear el entorno de los otros, quiero traer buenos recuerdos, quiero refrescar las almas de todos los que me conozcan.

Quiero ser una persona lluvia.

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