
La vida pasa y hoy me tocó darme cuenta de que no siempre soy la primera opción. A veces simplemente no estoy en la lista de alguien. Y cuando lo noto estoy que me lleva el tren porque no sé que hacer con eso. Porque la noticia golpea mi gran ego y quiero golpear a quien me hace sentir así (todo el mundo), pero también veo que si soy la última opción de alguien es porque yo lo he permitido.
¿Acaso no soy la última opción para mí misma también?
Me duele que otros me hagan ver algo que yo siempre me he hecho a mí misma, porque ellos no tienen derecho de hacerme eso, ¿pero yo sí?
NOTA PARA MÍ MISMA:
Mientras seas la última opción en tu propia lista, no esperes ser la primera en la lista de los demás. ––Rosalina G.
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