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Me he amarrado a la cadera de la vida una y otra vez
y, mientras sigo pensando en el silencio de mi ruido
logro comprender que tu destino tiene un sentido...
...quizá en mi vida, quizá en el barniz de la luna,
pero siempre atado a los pies de la realidad.

¿Cómo superar lo que tanto sueño y nunca se cumple?
Tal vez he imaginado algo demasiado colorido,
o demasiado monótono y debo cambiar mi concepto...
...porque el día de hoy me siento cómodamente recostada
en el sillón de tu sonrisa... nada mejor que estar ahí
y luego ducharme en la piscina de tus ojos...

Es increíblemente apapachadora tu mirada...
quizá ya te lo dije, pero una vez más no está de más...
...te quiero. Te quiero como la luna ama que el sol la haga brillar,
como las ventanas aman abrirse de par en par,
te quiero como el deseo que tienen los enanos de crecer,
te quiero como amo a las estrellas adornar la noche...

Te quiero... más que el silencio que tenemos cuando no hay nada qué decir,
más que las veces en que tus ojos se vuelven pequeños,
más que cuando me sonríes, más que la inspiración que me produces...

Te necesito... más que la rosa a la tierra,
más que el sol al verano, más aún que los perros a sus dueños...
Te necesito, más que las luciérnagas a su luz...




Gracias por aparecer.

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