
Me he visto en la cruel necesidad de tener que crear una realidad alterna a lo que realmente quiero... fingir que todo está super equis, cuando en verdad está mejor que bien, no me ha gsutado para nada tener que hacerlo, mas las circunstancias me orillan.
Me he preguntado muchas veces en este día: ¿Qué pasará después? ¿Qué pasará luego de que esta felicidad se aburra y quiera irse a otro lugar? Yo lo único que espero, es que nunca se marche y desee quedarse en mi preciosa vida y en la de mi ángel, acompañándonos durante toda nuestra existencia.
Sintiéndome musical, me voy a descansar...
Hasta la próxima entrada.
Comentarios