Ir al contenido principal

[★]Que quede claro que no son celos...[★]



El domingo trabajaba, como siempre, en Peter Piper Pizza. Para los que no saben, es un restaurante de comida rápida.

Las típicas reglas para preparar una pizza son: Lavarte las manos, sanitizarlas, traer tu mandil y una malla que sostenga tu cabello.

Así estábamos cumpliendo todos (Ana mi mejor amiga, Mariel, Cynthia y yo).


Cynthia, cuyas responsabilidades habían sido abrir la cocina por la mañana para tenerla lista en la tarde, no había hecho nada de lo que le tocaba. Podríamos haber dicho: "Pobrecita, es nueva en esto", pero a pesar de que sabe qué es lo que tiene qué hacer, no ha logrado ser eficiente en su área de trabajo. Llegamos y la mesa donde preparamos las pizzas era un desorden y, para colmo, ni siquiera estaba en su lugar; en cambio, coqueteaba con el novio de Ana, mi mejor amiga.


Mariel y yo preguntamos: "¿Qué rayos le sucede?"


Le pedimos que nos ayudara aquí y allá mientras permanecía sin hacer absolutamente NADA y en lugar de decir "sí, ahí voy", nos miraba como si fuéramos las personas más detestables del mundo de arriba a abajo y seguía platicando con uno de los empleados.


¿Qué hicimos? Nada, pues a pesar de todo lo que hace, los gerentes creen que lo que ella hace, lo hace porque no sabe qué hacer porque es nueva (claro, con más de un mes ahí). A nosotros nos juzga de chismosas y la defienden sin saber exactamente quién tiene la razón.


Con esto, la efectividad de mi sucursal no es la misma y todos ahí, cruzamos los dedos para que se pongan a trabajar o, de plano se vayan a otro lugar.



¡...pero que quede claro que no son celos!

Comentarios

Entradas populares de este blog

El regalo que me hizo realmente feliz en Navidad

Habíamos conversado en línea sobre las cosas que nos gustan y, por supuesto, yo le mencioné que soy amante del té. Cualquier tipo: menta, yerbabuena, té blanco, yerba mate, limón, manzanilla, etc. Pasaron varios días y llegó el día de vernos. Lo primero que hizo cuando tuvo oportunidad, fue entregarme un pequeño paquete, envuelto con un papel azul marino que tenía un diseño de "Merry Christmas" con letras cursivas blancas. Yo le agradecí mucho el detalle, pero no lo abrí. "¿Te imaginas lo que hay ahí dentro?", me preguntó. Le dije que no tenía idea y agité el regalo. Dentro de la caja se escuchaban como diminutos granos de arena. "¡¿Qué es?!", pensé al no imaginarme nada en particular. "¿Puedo abrirlo?", le pregunté. "Adelante", me animó. Cuando estaba a punto de rasgar la envoltura, me di cuenta que estaba envuelto por sus propias manos y automáticamente, el regalo adquirió aún mayor valor. Lo abrí y tardé varios segundos en darme ...

Aún no es demasiado tarde

En ocasiones me enfrento a situaciones que me gustaría evitar. Me molesta tener que decidir y quiero esconderme debajo de la mesa esperando que todo acabe rápido para mí. Pero es obvio que estoy viva, y mientras viva debo tomar decisiones cruciales, decisiones que van a llevarme a algún lugar. Bueno o malo, pero me llevan, no importa cuánto tiempo lo posponga o cuanto intente ecitarlo, el momento crucial llega y devo actuar. A veces me gustaría ser una niña de muevo. Regresar a esa edad en la que permitía que mis papás hicieran las cosas difíciles por mí, cuando no tenía que fijarme en el camino porque confiaba en que llegaríamos, mis papás lo sabían todo. Pero ahora que he crecido sé que no lo sabían todo. Ahora entiendo que ellos también se equivocaban y también perdían el rumbo, pero si algo admiro de ellos, es que siempre se levantaron. Siempre se enmendaron y siempre continuaron intentando hacer las cosas bien. No importa cuán difícil haya sido la decisión, se vieron obligados a...

☆siи-тiтuLαDoO ((pαRTe 1))☆

Comienzo a escribir esto, sin la oportunidad de pensar qué es lo que estoy haciendo y sin tener ni la más remota idea si quiero que esto sea una novela, un cuento, ensayo o una simple página. Mi nombre es Ángel. No, no soy hombre, soy una chica con nombre que regularmente se usa en varones y a mis dieciocho años de edad, tengo muchas preguntas cruciales sobre la vida. ¿Qué es lo que debe ser? ¿Qué debe NO ser? ¿Amor… enamoramiento? Sociedad, satisfacción personal… ¿Cómo puedo aplicar mis valores cuando la sociedad está manejando otro tipo de realidades, o cuando necesito aclarar mis pensamientos aunque sea por medio de una hoja de papel? Hay un chico: Víctor. Él, a sus dieciocho años, es un ejemplo de hombre ideal: paciente, respetuoso, amable, sincero, comprensivo, leal y fiel, responsable, protector, gracioso y miles de cualidades más… la cuestión es, que desde niña he soñado con él. Cuando yo tenía apenas la hermosa edad infantil de cinco años, veía mucho las caricaturas en la telev...