Desde que te conozco, me he dado cuenta de una cosa.
Por eso quiero escribir para ti, mi rico algodón de azúcar.
En tus ojos encuentro las respuestas ansiosas de mi inconsciente,
en ellos descubro que Dios existe, y que tiene demasiado amor especial para mí.
Él que todo lo ve y todo lo siente,
quiso tomarse el tiempo y la delicadeza de diseñar a alguien únicamente para mí,
alguien con brazos fuertes, que me protegiera y me quitara el frío,
que tuviera manos trabajadoras, para que yo me sintiera orgullosa de sus logros,
que tuviera esa inteligencia que me hiciera sentir halagada,
esa naturalidad para desenvolverse y expresar sus ideas,
esa alma con la que me amarrara o esa esencia que me embriaga...
Tantos años en toda la historia de esta humanidad...
Tantos episodios en mi vida, tantos países,
tantas ciudades y decidió ponerte en mi camino...
Justo por donde yo pasaba para que te conociera...
Así me doy cuenta de que Él me ama a través de ti,
porque en su infinito corazón de bondadoso y dulce Padre,
te diseñó perfecto para mi imperfección,
para que nos fundiéramos como roca ardiente y fuéramos uno en dos,
que en ocasiones no nos entendamos para darle sabor a nuestra vida,
o que tengamos pruebas que sólo podamos pasar si vamos juntos de la mano.
Si mis días son soleados en sonrisas, estás tú,
si son nublados y cargados de diluvio lagrimal, estás tú...
Si arco iris felices, si callejones oscuros, si peleas frustrantes, estás tú
Porque donde están tus brazos, está mi hogar.
Por eso quiero escribir para ti, mi rico algodón de azúcar.
En tus ojos encuentro las respuestas ansiosas de mi inconsciente,
en ellos descubro que Dios existe, y que tiene demasiado amor especial para mí.
Él que todo lo ve y todo lo siente,
quiso tomarse el tiempo y la delicadeza de diseñar a alguien únicamente para mí,
alguien con brazos fuertes, que me protegiera y me quitara el frío,
que tuviera manos trabajadoras, para que yo me sintiera orgullosa de sus logros,
que tuviera esa inteligencia que me hiciera sentir halagada,
esa naturalidad para desenvolverse y expresar sus ideas,
esa alma con la que me amarrara o esa esencia que me embriaga...
Tantos años en toda la historia de esta humanidad...
Tantos episodios en mi vida, tantos países,
tantas ciudades y decidió ponerte en mi camino...
Justo por donde yo pasaba para que te conociera...
Así me doy cuenta de que Él me ama a través de ti,
porque en su infinito corazón de bondadoso y dulce Padre,
te diseñó perfecto para mi imperfección,
para que nos fundiéramos como roca ardiente y fuéramos uno en dos,
que en ocasiones no nos entendamos para darle sabor a nuestra vida,
o que tengamos pruebas que sólo podamos pasar si vamos juntos de la mano.
Si mis días son soleados en sonrisas, estás tú,
si son nublados y cargados de diluvio lagrimal, estás tú...
Si arco iris felices, si callejones oscuros, si peleas frustrantes, estás tú
Porque donde están tus brazos, está mi hogar.
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