Ir al contenido principal

★ Mira mi rostro... no me importas.


¿Qué es lo que intentas?


Luego de haberme dicho tú mismo que deseas ser libre y que no quieres nada conmigo, dejas ver de manera insistente un largo deseo por estar a mi lado (aunque no nos hablemos)...


¡¿Por qué me miras tanto?! ¡...y con esa cara de deseo!


Me da gusto que te hayas dado cuenta de que soy una persona que te conviene, porque soy guapa, inteligente y de buenos sentimientos... pero lo que no me da gusto, es, que habiéndote desvivido por darme a entender que anhelabas tener "vida" lejos de mí, ahora quieras insistir en llamar mi atención.


Ok, ok, te sufrí, te lloré, me enfermé debido a ti... ¡ya te padecí!


¡No volveré atrás jamás!


Valgo lo suficiente como para respetarme a mí misma y decir un "NO, gracias..."


En cuanto a ti... espero que te enamores más de mí, para que veas lo que se siente. No por venganza, no por odio o rencor, sino porque te hace falta...


...haber si sabiendo lo que duele que te manden mucho por un tubo, se lo vuelves a hacer a alguien más...



...y eso es todo.

Comentarios

Jesús Mtz ha dicho que…
Se enamora de los pequeños detalles que hacen que seas mas grande que cada cosa que me regalas en cada linea que leo de ti, en hora buena, mil felicidades, aunque si leo de vez en cuando por semana unos 30 blogs, puedo decir q el tuyo ya lo linkeare para hacerte propaganda.

Un saludo y un besito.

Entradas populares de este blog

El regalo que me hizo realmente feliz en Navidad

Habíamos conversado en línea sobre las cosas que nos gustan y, por supuesto, yo le mencioné que soy amante del té. Cualquier tipo: menta, yerbabuena, té blanco, yerba mate, limón, manzanilla, etc. Pasaron varios días y llegó el día de vernos. Lo primero que hizo cuando tuvo oportunidad, fue entregarme un pequeño paquete, envuelto con un papel azul marino que tenía un diseño de "Merry Christmas" con letras cursivas blancas. Yo le agradecí mucho el detalle, pero no lo abrí. "¿Te imaginas lo que hay ahí dentro?", me preguntó. Le dije que no tenía idea y agité el regalo. Dentro de la caja se escuchaban como diminutos granos de arena. "¡¿Qué es?!", pensé al no imaginarme nada en particular. "¿Puedo abrirlo?", le pregunté. "Adelante", me animó. Cuando estaba a punto de rasgar la envoltura, me di cuenta que estaba envuelto por sus propias manos y automáticamente, el regalo adquirió aún mayor valor. Lo abrí y tardé varios segundos en darme ...

Aún no es demasiado tarde

En ocasiones me enfrento a situaciones que me gustaría evitar. Me molesta tener que decidir y quiero esconderme debajo de la mesa esperando que todo acabe rápido para mí. Pero es obvio que estoy viva, y mientras viva debo tomar decisiones cruciales, decisiones que van a llevarme a algún lugar. Bueno o malo, pero me llevan, no importa cuánto tiempo lo posponga o cuanto intente ecitarlo, el momento crucial llega y devo actuar. A veces me gustaría ser una niña de muevo. Regresar a esa edad en la que permitía que mis papás hicieran las cosas difíciles por mí, cuando no tenía que fijarme en el camino porque confiaba en que llegaríamos, mis papás lo sabían todo. Pero ahora que he crecido sé que no lo sabían todo. Ahora entiendo que ellos también se equivocaban y también perdían el rumbo, pero si algo admiro de ellos, es que siempre se levantaron. Siempre se enmendaron y siempre continuaron intentando hacer las cosas bien. No importa cuán difícil haya sido la decisión, se vieron obligados a...

☆siи-тiтuLαDoO ((pαRTe 1))☆

Comienzo a escribir esto, sin la oportunidad de pensar qué es lo que estoy haciendo y sin tener ni la más remota idea si quiero que esto sea una novela, un cuento, ensayo o una simple página. Mi nombre es Ángel. No, no soy hombre, soy una chica con nombre que regularmente se usa en varones y a mis dieciocho años de edad, tengo muchas preguntas cruciales sobre la vida. ¿Qué es lo que debe ser? ¿Qué debe NO ser? ¿Amor… enamoramiento? Sociedad, satisfacción personal… ¿Cómo puedo aplicar mis valores cuando la sociedad está manejando otro tipo de realidades, o cuando necesito aclarar mis pensamientos aunque sea por medio de una hoja de papel? Hay un chico: Víctor. Él, a sus dieciocho años, es un ejemplo de hombre ideal: paciente, respetuoso, amable, sincero, comprensivo, leal y fiel, responsable, protector, gracioso y miles de cualidades más… la cuestión es, que desde niña he soñado con él. Cuando yo tenía apenas la hermosa edad infantil de cinco años, veía mucho las caricaturas en la telev...