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Adiós, vida.

En ocasiones, la vida nos hace ser partícipes de sus tormentosos juegos... Entras en un torrente de dolor y es lo suficientemente terrible como para obligarnos a cambiar aún cuando no lo deseas. Nos hacemos de un KIT de supervivencia poniendo en el tablero nuestra mejor jugada. Se sacrifican las piezas que menos se necesitan y permanecen las que son realmente útiles.

No es un juego de palabras, Quizá la madrugada está haciendo que mi mente delire, tal vez unicamente tenía que dejar salir un poco del daño que estoy cargando. Es daño porque sí, porque hay solución; pero, como ya dije, la vida en ocasiones hace por jugar con nosotros. Así lo vuelve a hacer... Nuevamente. A pesar de que yo le rogué a la vida que no me lastimara. A pesar de que en un principio, cuando la vida vino a mí, le demostré mi miedo a las heridas del corazón. Y la vida se burla de mí... En mi cara, como si fuera muy gracioso para ella. Cuando la vida misma elige dar vida en otra parte o reservarla para sí misma, me deja desangrando y se aleja cual estrella fugaz atraviesa el firmamento.

Quizá la vida no entienda que estoy intentando decir. Tal vez fui muy difícil para ella y la vida no era para mí. ¿Pero y si lo era? ¿Qué tal si aunque la vida y yo éramos como un trabalenguas, debíamos permanecer unidas? Sólo la Vida máxima lo puede saber y a ella me estoy entregando.

¡Qué dolor, Vida! ¡Qué dolor y qué pena! ...Yo espero que esta sea mi despedida formal a esa vida... E intentaré enfocarme en buscar con las pocas energías que me quedan, otra fuente de vida y de luz, así me quede sin ella.

Firma: Mi alma.

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