Esta entrada está dedicada a aquel amigo que siempre me hace sonreír, porque no importa cuán enojada, triste, estresada o desesperada esté, siempre me saca la sonrisa... No importa la circunstancia, logra decir la palabra mágica que invoca mi sonrisa más oculta.
Amigo, gracias por estar ahí por mí, por conocerme tanto y tan bien, por ser tan buen consejero y tan amante de la paz... Por eso y tantas otras cosas, antes de dormir te escribí estas palabras...
¡Gracias!
Comentarios